Hiperactividad. Mi hijo es muy inquieto

 

Es frecuente escuchar a los padres decir que mi hijo es muy inquieto, que desordena sus cosas. o que solo quiere jugar. Todo esto es normal porque se trata de niños, que por su edad necesitan moverse, jugar, correr, saltar, hablar o chillar. Si por el contrario observamos que nuestro hijo se mueve excesivamente y sin motivo, que no logra poner atención por mucho tiempo en algo determinado. Es posible que se trate de un trastorno conocido como hiperactividad infantil.
La Hiperactividad, se caracteriza por una gran actividad motora, es decir el niño/a se mueve sin parar, sus movimientos son excesivos, además que no logra mantener su atención, siempre son niños muy dispersos. Estos trastornos comienzan en las edades de 3 a 7 años, hasta los de 11 o 12 años, es un trastorno que se observa más en los niños que las niñas, y con más frecuencia antes de los 7 años. Son niños muy inquietos, se mueven continuamente, van de un lado a otro sin motivo, nunca terminan lo que comienzan, siempre lo dejan por hacer otras cosas que también dejan sin terminar. Es difícil que participen en algún juego, no consiguen prestar atención durante mucho tiempo en algo determinado. Los padres casi siempre, después de estar con el niño quedan muy agotados y muchas veces no saben qué hacer para que su hijo les obedezca y logre controlarse. Es frecuente que los padres no pongan de acuerdo en cómo actuar, lo que casi siempre se convierte en una gran tensión familiar, continuas discusiones entre los padres, castigos sin justificación a los otros hermanos etc. En muchos casos las madres sobreprotegen o justifican la actuación de su hijo, casi siempre la madre lo protege más, un ejemplo es el caso del niño que rompe algo, en muchas ocasiones la madre conseguirá que el padre no se dé cuenta, por el contrario muchos padres intentan imponer cierta disciplina o algún castigo al niño, con los que casi nunca consiguen tener un buen resultado.
En muchos casos los niños con estos trastornos no quieren ir al colegio. En el colegio casi siempre alteran la clase, tienen problemas con sus compañeros, algunos se comportan con agresividad, no logran respetar las normas o exigencias de la escuela, muchas veces la profesora no sabe cómo controlarlos, no participan, no logran mantenerse sentados por mucho tiempo, sus aprendizajes son limitados, y su rendimiento escolar es bajo, aun cuando en la mayoría son niños con inteligencia normal.

¿ Cómo puedo saber si mi hijo es hiperactivo ?
Muchos de estos trastornos en el niño comienzan con las dificultades del niño para fijar la atención (déficit de atención), después podemos observar que sus movimientos son continuos, van de un lado para otros, no se entretiene con nada. No debemos confundir que muchas de estas actuaciones son normales de acuerdo a la edad de los niños. Ahora si los movimientos son excesivos, y no logra poner atención. Por lo tanto es importante que observemos las siguientes conductas del niño.

- El niño se mueve excesivamente, sin motivo y de forma impulsiva, es frecuente verlos correr sin parar, sin una dirección determinada.
- No logra controlar la mayoría de sus movimientos, casi siempre rompen todo lo que cogen en sus manos.
- Nunca termina lo que comienza, siempre lo deja por hacer otras cosas.
- Siempre están inquietos, muchas veces nerviosos, cómo si el entorno les resultara peligroso.
- Repetidas veces, desobedecen las órdenes que recibe de sus padres o maestros.
- Siempre consiguen lo que quieren.
- Normalmente hacen lo contrario de lo que se les pide.
- Sus movimientos aumentan en presencia de otras personas.
- A veces realizan agresiones sin ningún motivo, hacia sus padres o familiares.
- No logran poner atención a lo que se les dice. Están siempre distraídos.
- En algunos casos les cuesta quedarse dormidos o no controlan el pipí (enuresis).
¿Qué factores provocan estos trastornos en el niño?
Pueden influir muchos, aunque algunos de los más importantes son los siguientes:
-  Factores genéticos: Hay estudios que afirman que muchos niños con hiperactividad, tienen o han tenido algún familiar con estos trastornos.
- Complicaciones en el parto: Pueden provocar algunas alteraciones orgánicas que estarían relacionadas con estos trastornos.
- Factores ambientales o familiares: En muchos casos el ambiente no acepta con facilidad estas conductas del niño, y la familia no siempre actúa adecuadamente, (actitud rígida de los padres, exigencias continuas de los padres y escuela, espacios o viviendas pequeñas etc).

EL NIÑO HIPERACTIVO QUE VIVE EN ESPACIOS REDUCIDOS, AMBIENTE INTOLERANTE QUE NO ACEPTA ESTAS CONDUCTAS Y LAS EXIGENCIAS CONTINUAS, PERMITEN AUMENTAR O MANTENER ESTOS TRASTORNOS EN EL NIÑO.

¿Cómo debo actuar con mi hijo?
- Es importante que un profesional realice una completa valoración individual de la conducta del niño, una vez que sabemos que se trata de un trastorno por déficit de la atención o hiperactividad, es importante realizar un correcto tratamiento y orientación a los padres.
- Se debe crear un ambiente familiar adecuado, y sobre todo tranquilo, esto siempre favorecerá el buen desarrollo del niño, especialmente si se trata de un hijo demasiado inquieto o con problemas de comportamiento.

LOS PADRES DE NIÑOS HIPERACTIVOS, INTENTAN CORREGIR EL COMPORTAMIENTO DE SU HIJO CUANDO EL NIÑO YA NO PUEDE CONTROLARSE. POR LO TANTO DEBEMOS DESDE LAS PRIMERAS EDADES, ENSEÑARLES A CONTROLAR SUS MOVIMIENTOS, ACEPTAR CIERTA DISCIPLINA, Y ASÍ MEJORAR SU COMPORTAMIENTO.

¿Cómo puedo ayudar a mi hijo?
- Los padres y familiares deben estar de acuerdo en las actuaciones que tendrán con el niño.
- Muchos de los comportamientos relacionados con los movimientos excesivos del niño, se deben a su necesidad de llamar la atención, los padres deben ignorar estas actuaciones del niño, el exceso de atención en estos casos permite al niño continuar con estas actuaciones, y por lo tanto aumentar el problema. Se debe prestar más atención cuando el niño está quieto o más tranquilo.
- Es importante que el niño realice ejercicios, bastantes horas al día.
- Los padres deben permitir que el niño se mueva en espacios abiertos, (jardines, plazas o campo). Se deben evitar los espacios cerrados.
- Se deben utilizar algunos premios cuando el niño está tranquilo y se deben quitar si las conductas no son las adecuadas.
- Deben someter a su hijo a programas adecuados que permitan cambiar y controlar estas conductas y por lo tanto mejorar el comportamiento del niño.
- La familia debe someterse a programas que están destinados a mejorar el ambiente familiar y escolar del niño, favoreciendo de esta manera su participación y adaptación. El niño que siempre está en movimiento, que siempre está inquieto, nervioso, es posible que con el tiempo no sólo tenga problemas con sus aprendizajes, o con su rendimiento escolar, sino que también puede que su personalidad se vea alterada, además de sentir una continua ansiedad, (enlace con ansiedad 1) lo que de todas formas debemos evitar. Los padres debemos actuar lo antes posible, sin dejar pasar el tiempo, no debemos pensar que el niño se comporta así porque quiere, o por pereza, se comporta así porque no sabe hacerlo de otra forma, por lo tanto debemos ayudarle, siempre siguiendo unas pautas de actuación. Lo más probable que el niño supere estos problemas sin mayor dificultad.

Fotografía tomada de:
http://www.pensarensalud.com/enfermedades/el-sindrome-de-hiperactividad